|

Pertenencia asamblearia

1 Leave a comment on Párrafo 1 0 Por Jaime Martínez Luna

2 Leave a comment on Párrafo 2 0 Se habla mucho de identidad en estos tiempos. Esto lo ocasiona la aberración de entender que el mundo debe vivir la igualdad, la homogeneidad, la universalidad. Para luchar en contra de esta visión homogenizante, recientemente toda movilización social, del tipo que sea, reivindica una identidad perdida o una identidad pujante. Esto nos conduce a un sinfín de dudas e imprecisiones.

3 Leave a comment on Párrafo 3 0 Para empezar diríamos que la identidad no existe. Nadie es idéntico a otro. Ni una persona ni una cosa. Hasta los objetos producidos en serie pueden parecerse, pero no son idénticos. Esto consolida nuestra opinión que vivimos la diversidad. Es decir, lo opuesto a la identidad. La identidad la maneja el individuo a su antojo y es, precisamente con base en sus valores aprendidos en esta sociedad, en la que a la diversidad se quiere oscurecer con la homogeneidad y la identidad.

4 Leave a comment on Párrafo 4 0 Las personas se identifican según el espacio o el tiempo que les asiste. Son mexicanos, oaxaqueños, zapotecos, ciudadanos, comuneros, cuando así les conviene o les sirve, para hacerse respetar o etiquetar. Desde esta perspectiva la identidad tiene mil colores, sabores y olores.

5 Leave a comment on Párrafo 5 0 Cuando así se toma, la identidad se demuestra como inexistente. Por ello proponemos en su lugar: La pertenencia. La pertenencia como lo dice la palabra, significa pertenecer a algo… a una región, a una comunidad, a una ciudad, a un grupo, o a un colectivo X. Pertenecer es una relación concreta, que supone compromiso, obligación, acción, acuerdo, etc.

6 Leave a comment on Párrafo 6 0 La identidad se pierde, lo que hemos entendido por identidad, cuando no existe una relación concreta. Hablar un idioma te da “identidad”: cuando lo usas, cuando lo reproduces. No hacerlo es portar esa “identidad” como etiqueta, sin una realización que te de sustento concreto.

7 Leave a comment on Párrafo 7 0 La “identidad” supone pertenecer a un ámbito X. Por ello afirmamos que la pertenencia es lo concreto, y la “identidad”, en este caso, resulta una abstracción.

8 Leave a comment on Párrafo 8 0 Ser y estar son unidad, no existen separadas. Se es donde se está; y a la inversa: se está donde se es. ¿Se deja de ser cuando se emigra? Si no existe relación con la comunidad, por ejemplo, sí, se deja de ser; pero si se relaciona uno con otros emigrados y en colectivo se mantienen compromisos con el suelo o colectivo original se sigue siendo y, de cierto modo, estando a través de las acciones que te exige la relación.

9 Leave a comment on Párrafo 9 0 El ser y estar son un todo. Pero como en nuestra matriz civilizatoria, la que se nos ha impuesto, anteponemos el pensar, la cuestión nos confunde. Se piensa para existir, no se existe para pensar. De esto tenemos mucho que comentar, sólo ratificamos que no es muy conveniente hablar de identidades, sino de pertenencias. Y que quede claro, no nos referimos a propiedades del yo, sino a la pertenencia del nosotros.

10 Leave a comment on Párrafo 10 0

10 Leave a comment on Párrafo 10 0 UNA ASAMBLEA

11 Leave a comment on Párrafo 11 0 En variados trabajos hemos expuesto la sustancia comunalitaria de una asamblea. Referirnos a la pertenencia, en lugar de la identidad, nos permite explicar la pertenencia a una asamblea; pertenencia que se sustenta en los principios que también ya hemos expuestos: respeto, trabajo y reciprocidad.

12 Leave a comment on Párrafo 12 0 Una asamblea es la suma de relaciones concretas de un conjunto social. Ésta depende de su contexto, su momento y espacio de realización. Sus integrantes responderán a las características de ese contexto. Sin embargo, una cuestión es una asamblea decidida horizontalmente y otra, vertical. Las asambleas horizontalmente decididas, en su mayoría, responden a necesidades colectivamente percibidas, necesidades que van desde la realización de una obra pública, hasta acciones que le garanticen al colectivo su propia seguridad.

13 Leave a comment on Párrafo 13 0 Es necesario entender una asamblea horizontalmente integrada como la integración de diversidades. De personas con historias, experiencias y emotividades diversas; todas dependientes del momento y el espacio que habitan. Como tal, el respeto puede ser la actitud necesaria que implica reconocerse en el otro, y reconocer que la vida se hace con el otro. No entenderse que se es gracias a lo y al otro, implica que la vida la centras en ti, abandonas la existencia del otro, y con ello tu ubicación dentro de esa realidad es tan sólo tu interpretación, sin tomar en cuenta al otro. Esto es una falta de respeto a tu existencia real, que es ser el otro, o los otros. Entender el respeto desde esta visión es la tarea más difícil, dado que razonar desde ti ha sido la filosofía que nos ha invadido la vida desde siglos atrás. Nos hemos acostumbrado a razonar, y percibirnos el centro de todo, no partimos del mundo o el de la totalidad que habitamos.

14 Leave a comment on Párrafo 14 0 Es cierto, hay contextos que, por geografía e historia, sus habitantes se conocen más y hacen su vida conscientemente asamblearia, pero eso no sucede en contextos urbanos, en los que una asamblea responde a necesidades concretas y de su momento. En esos contextos, las condiciones son adversas y, como tal, la construcción de una asamblea es más difícil o tardada.

15 Leave a comment on Párrafo 15 0 Las asambleas verticalmente integradas, en lo general, son realizaciones sociales inventadas, manejadas; éstas son las que se dan en gremios, sindicatos, instituciones, etc. Son asambleas que responden a intereses operativos de las instancias. Si bien se argumentan para la satisfacción de necesidades de sus integrantes, su participación lo es básicamente para validar realizaciones ya planeadas desde la institución, o empresa interesada. No es necesario extendernos en estas asambleas, sus ejemplos sobran a nuestro alrededor.

16 Leave a comment on Párrafo 16 0 Pertenecer a una asamblea horizontal, de antemano, significa respetar pero también trabajar; es decir, participar de manera directa, física e intelectualmente de los acuerdos que de esa asamblea emanan. Una asamblea existe para hacer vida: eso es movimiento, acción, realización. Intervención. Dependerá de esa acción la figura que los otros definirán de tu persona; a esto suele llamarse, prestigio, reputación, etc. Pero no es tu identidad, porque esa va modificándose cotidianamente dependiendo de la acción que realices. Trabajar es exposición de todo tipo de facultad, de habilidad; y en la acción definirás tu presencia en los demás.

17 Leave a comment on Párrafo 17 0 Una asamblea decide quien la coordine, y será el respeto y el trabajo que cada quien exponga, lo que lleve a los demás a definir, quién es la persona adecuada para su coordinación.

18 Leave a comment on Párrafo 18 0 [Gracias a Jaime Martínez Luna por permitirnos publicar y comentar este texto]

Fuente:http://compartencia.edicionespatito.org/?p=66